Características de la encáustica Cuní

Flexibilidad

La flexibilidad de la pintura permite enrollar las obras sobre lienzo para su transporte y almacenamiento.

Pintura sobre mortero húmedo

A diferencia de la mayor parte de las pinturas con aglutinantes orgánicos, que necesitan ser aplicadas sobre morteros completamente curados, la encáustica al agua puede utilizarse sobre morteros de cal o cemento húmedos o recientes. La capa de pintura en contacto con el mortero húmedo cura con rapidez y se hace insoluble al agua.

Compatibilidad con la encáustica en caliente

Los colores Cuní pueden ser utilizados tanto bajo como sobre colores realizados con encáustica en caliente, y como éstos, también pueden ser calentados. Como el punto de fusión de los colores Cuní es más elevado que los de las encáusticas en caliente, pueden producirse efectos incontrolados al calentar los colores Cuní aplicados sobre encáusticas convencionales, ya que los colores de la capa inferior se fundirán antes que los de la superior.

Compatibilidad con otros medios

Los colores Cuní pueden mezclarse con colores y aglutinantes al óleo (tanto convencionales como al agua), acrílicos, acuarelas, caseína y temples de huevo, goma y cola. Pueden aplicarse sobre sustratos pintados con cualquiera de estos materiales. En algunos casos, cuando las pinceladas de encáustica al agua aplicadas están muy diluidas, pueden resbalar sobre el sustrato pintado con otro procedimiento, lo que requerirá aplicar pinceladas más espesas. Las pinturas acrílicas, al óleo, al temple de huevo y las caseínas pueden ser aplicadas sobre sustratos pintados con encáustica al agua.

Conservación

Debido a la sensibilidad al calor de la encáustica al agua, es conveniente mantener los tubos de pintura en un ambiente fresco, y evitar que los tubos se sobreexpongan al sol en verano. La pintura envasada se pude conservar durante años en óptimas condiciones sin que en su formulación intervengan conservantes ni estabilizantes.

Toxicidad

El aglutinante carece de compuestos orgánicos volátiles u otros componentes tóxicos. En la composición de los colores se han empleado únicamente pigmentos atóxicos, lo que permite su aplicación sin riesgos incluso con pistola de aire.

Limpieza de pinceles y utensilios

Los pinceles y utensilios pueden limpiarse con agua y jabón.

Durabilidad

La encáustica al agua es una pintura de gran durabilidad, como muestran las obras de la Antigüedad pintadas con esta técnica, y también la obra pictórica de José Cuní realizada a partir de 1961.

Barnizado

La pintura puede barnizarse con los barnices habituales del óleo.

Dureza superficial

La cera un material blando, por lo que las obras realizadas con encáustica al agua tienen baja resistencia al rayado, exigiendo especial cuidado a la hora de manipular, embalar y almacenar la obra acabada. Si se requiere alta resistencia al rayado, es necesario barnizar la obra. La limitada dureza de la encáustica al agua hace recomendable colocar una lámina de protección entre las obras durante su almacenaje. También es conveniente no dejar apiladas muchas obras para que no se produzca aplastamiento de empastes.

Acabado

El acabado mediante cepillado hace resaltar las extraordinaria calidad de la cera, proporcionando un brillo suave y un lustre ceroso sumamente agradables para la contemplación de la obra.

Soportes

Muro, tabla, lienzo, papel. Puede emplearse también sobre otros materiales, como piedra, cerámica o metal.

Imprimaciones

La encáustica al agua es una pintura multisoporte, con un magnífico comportamiento tanto sobre imprimaciones al óleo como sobre gessos acrílicos o de cola.

Homogeneidad de acabado

Gran homogeneidad de brillo y lustre entre los distintos colores y entre las pinceladas espesas o diluídas, que posibilita uniformidad de acabado sin necesidad de barnizado.

Espuma

A pesar del contenido en emulgentes, la pintura no contiene antiespumantes, lo que posibilita la aparición de hermosas formaciones de cráteres características de las encáusticas de la Antigüedad. Dichas formaciones, que aparecen cuando se aplica pintura diluída con trazos rápidos y enérgicos, son parte integrante del amplio repertorio de efectos visuales de la encáustica al agua.

Transparencias

La pintura puede diluirse con gran cantidad de agua para conseguir pinceladas muy transparentes de gran intensidad de color y cuerpo. Limpieza de tonos solo comparable a la acuarela.

Empastado

Es posible realizar gruesos empastes sin desplomes ni cambios perceptibles de forma o volumen durante el secado.

Versatilidad

Los colores se caracterizan por su extraordinaria versatilidad, con una excepcional respuesta de empastado y veladura que proporciona al pintor máximo control sobre la obra.

Fijación mediante calor

Tras el secado, la pintura tiene una limitada resistencia al frote húmedo, especialmente en pinceladas muy empastadas. Esta resistencia aumenta si se aplica calor a la pintura una vez que ésta ha secado completamente. La aplicación de calor puede realizarse con pistola de aire caliente o con un secador de pelo convencional, teniendo la precaución de no acercar demasiado la fuente de calor a la obra para que no se derritan los colores. Se recomienda un calentamiento de al menos diez segundos para fijar la pintura. Cuando se requiera pintar insistentemente sobre capas de pintura inferiores, es recomendable una aplicación de calor antes de trabajar sobre ellas, para evitar que se puedan deshacer en contacto con el pincel. Esta aplicación puede realizarse en pintura fresca, sin necesidad de esperar a su secado.

Secado

El secado de las pinturas Cuní se produce en dos fases. En la primera, la pintura seca rápidamente, sin formación de piel, debido a la evaporación del agua. Tras este secado la pintura resulta reversible y puede recuperar su consistencia original si se frota con un pincel húmedo o se pulveriza agua y se trabaja con una espátula. Una vez que la pintura pierde el agua da comienzo la segunda fase de secado, en la que se produce el curado de la pintura. Este es un proceso lento que puede llevar desde algunas semanas para películas de pintura delgadas hasta un año para aplicaciones empastadas. Una vez ha curado la pintura, deja de ser reversible y no puede disolverse con agua.

Diluyente

Los colores Cuní se diluyen con agua. La pintura sale del tubo con alta viscosidad y máxima concentración de color, pudiendo ser rebajada con agua en cualquier proporción de agua para aplicaciones sumamente diluidas. La excepcional solubilidad al agua de la pintura proporciona un manejo excelente, así como pinceladas diluídas con gran intensidad de color y limpieza de tonos.

Cualidades ópticas

Los colores poseen alta intensidad y profundidad de color debidas a las excepcionales cualidades ópticas de la cera. La prácticamente nula oxidación de la cera con el tiempo posibilita que los colores mantengan constantes sus características cromáticas originales.