¿Qué era la encáustica?



"La cera se blanquea del siguiente modo. Una vez cortada la cera blanca y limpia en pequeños trozos, se echa en un recipiente nuevo y se vierte sobre ella tanto agua de alta mar como haga falta, y se pone a hervir espolvoreando sobre ella un poco de nitrum. Cuando ha hervido dos o tres veces, se retira el recipiente del fuego y se deja enfriar, se toma la costra de cera, y rascando la suciedad que hubiera, se hierve por segunda vez, poniendo agua de mar nueva. Y cuando la cera ha formado costra de nuevo, como se ha mostrado antes, el recipiente se retira del fuego, y tomando el fondo de un pequeño recipiente mojado con agua fría, se introduce con cuidado en la cera, cogiendo un poco de ésta con suavidad, para sacar sólo una pequeña cantidad y que así se endurezca más fácilmente. Sacando el fondo del pequeño recipiente, se despega el siguiente cerco, y se vuelve a introducir en la cera el pequeño recipiente refrescado en agua, continuando con este proceso hasta retirar toda la cera. Entonces se ensartan estos cercos de cera en un cordón de lino y se cuelgan de modo que no se toquen entre sí, y durante el día se exponen al sol y se rocían frecuentemente con agua, y durante la noche se exponen a la luna hasta que quedan completamente blancos. Pero si se quiere conseguir una blancura mayor, se hierven más veces, haciendo todo como se ha dicho antes. Algunos en lugar de agua de mar hierven la cera una o dos veces en salmuera fortísima. Luego la retiran con una botella fina y redonda provista de asa, depositando a continuación los cercos de cera sobre hierba espesa, y la exponen al sol hasta que finalmente queda extraordinariamente blanca. Pero aconsejan realizar este trabajo en primavera cuando el sol no es tan fuerte para que la cera no se derrita".

Dioscorides. De materia medica, 2, 105.